Andrés Olivares

Andrés Olivares

Andrés Olivares

“Lo mejor y lo más bonito de esta vida no puede verse ni tocarse, debe sentirse con el corazón·”

Andrés Olivares dio un giro a su vida tras el fallecimiento de su hijo con tan solo 9 años a causa de una leucemia. No sólo vivió la prueba más dura y dolorosa que la vida puede poner por delante a un padre sino que vivió todo un proceso de enfermedad demoledor.

“Es increíble como un niño de 9 años enfermo de cáncer puede consolar a un padre abatido por el cansancio y la desesperación. Ahí estaba Luis, siempre dándome ejemplo de superación, enamorando a todo aquel que se le acercaba. La enfermedad pasaba a un segundo plano, donde solo existían risas, juegos, abrazos y una luz en su mirada que iluminaba todo su mundo.”

Su hijo dejó su huella en forma de AMOR. Tanto es así, que en una de las muchas conversaciones que mantuvo con él, sugirió la posibilidad de ayudar a otros niños que estuviesen malitos como él.  “Sé que le hubiera  encantado hacerlo en vida junto a  mí pero su cuerpecito no aguantó su deterioro físico e hizo que su corazón se parara”. Así se crea en 2010 la FUNDACIÓN ANDRÉS OLIVARES.

Sus objetivos son: el  apoyo integral a niños enfermos de cáncer y a sus familiares, el desarrollo de planes de investigación para mejorar la calidad de vida de estos niños, difundir y sensibilizar la importancia de los trasplantes de médula y este tipo de donaciones, la asistencia psico-oncológica tanto en Centros Hospitalarios como con la creación de un equipo de voluntarios a domicilio.

“Uno de nuestros principales objetivos es concienciar a la población de la importancia de hacerse donante de médula y salvar una vida”.